LIMINALIDAD Y PERIFERIA AT MUSEO DE BELLAS ARTES LOLA MORA, SALTA, ARGENTINA
Artists: Jesus Casimiro, Tomm El-Saieh, Mar Perez, Frantz Zephirin
Liminalidad’ remite a una instancia o momento de transición, de pasaje o, en términos espaciales, a un umbral, una suerte de espacio indefinido. Por su parte, ‘periferia’ desde el siglo XIX ha servido de término explicativo general para dar cuenta de aquello que se encuentra alejado de su centro, circundándolo sin embargo, ocupando una posición, por ello, aislada. Estas ideas han servido de clave hermenéutica para pensar esta exposición reúne obras de cuatro artistas: Tomm El-Saieh, Frantz Zéphirin, Jesús Casimiro y Mar Pérez.
Esta exposición no debe ser entendida como una versión más de la problematización de los pares centro-periferia o subliminal-liminal, sino, por el contrario, como la afirmación categórica de un miembro de cada par, lo liminal y lo periférico, dejando de lado lo demás, con la intención de reforzar entre sí el sentido de cada palabra. La topografía sociocultural dominante en los siglos XIX y XX, jerarquizada en centros y fronteras, va cediendo en la actualidad a una forma cuadricular o en red sin centros definidos, con laterales más o menos enfáticos que pierden o ganan relevancia con rapidez.
La selección de los artistas y sus obras no ha sido arbitraria. Todos ellos provienen de lugares no centrales, El-Saieh y Zéphirin son de Port-au-Prince y Cap-Haïtien, en Haití, Casimiro y Pérez son de Luracatao y Salta, en Argentina, ciudades ciertamente excéntricas para el mundo del arte pero, sin embargo, de una larga e influyente tradición en las artes visuales. Asimismo en sus obras puede notarse un complejo significante que resulta reticente a una definición clara y distinta, difícil de aprehender teóricamente. La aplicación singular del pigmento en las pinturas de El-Saieh, a partir de puntos, rayas, tachaduras y frotagge, vuelve sus obras objetos abstractos brutos, no representacionales, en los que, con todo, puede notarse la deuda con la tradición artística haitiana, eminentemente figurativa, en la saturación y densidad cromática por contraste que logra. Los tapices abstractos y narrativos de Casimiro, realizados con técnicas propias, asumen una versatilidad marcada al convertirse en objetos escultóricos en esta exposición.
La selección autobiográfica de una sola carta del Tarot por parte de Pérez, El Arcano Mayor Sin Nombre, en 94 versiones, indica temática y materialmente las ideas de transición, ambigüedad y opacidad. El sincretismo del voodoo y el cristianismo en las escenas de las miniaturas de Zéphirin representan la iniciación, la conversión y reversión hilemórfica de conceptos, deidades, animales, etc. Esto se amplifica si se comprende la selección de los artistas considerados por pares: El-Saieh y Casimiro son artistas comprometidos con la abstracción a partir de perspectivas y materiales completamente diferentes que, sin embargo, los comunican; Zéphirin y Pérez, son artistas figurativos que suscriben al aspecto simbólico o trascendental del Voodoo y el Tarot, respectivamente.
En este sentido, una periferia sin centro es un espacio indefinido, un no espacio, un no estar ni allí ni aquí, el momento de la transición, de la ambigüedad, lo liminal, aspectos que tanto individualmente como colectivamente resuenan en esta exposición desde un aspecto técnico, material y temático.
